Peligros de geodinámica interna
Los peligros de geodinámica interna son fenómenos peligrosos que nacen de la energía del interior de la Tierra, en el manto y la corteza. Cuando esa energía acumulada se libera de golpe, sacude la superficie y puede dañar a las personas, las viviendas y la naturaleza. Son tres: el sismo, la actividad volcánica y el tsunami.
Toda esta fuerza viene del movimiento de las placas tectónicas. La litósfera, la capa más externa, está rota en pedazos gigantes llamados placas que se mueven unos centímetros por año, arrastradas por roca muy caliente que se mueve lento por debajo. Frente al Perú, la placa de Nazca se hunde debajo de la placa Sudamericana en un proceso llamado subducción. Las placas se traban, acumulan presión durante años y luego se sueltan de golpe.
El sismo es una sacudida brusca del suelo por la ruptura de una roca o el movimiento de una falla, que es una grieta donde dos bloques se desplazan. Su tamaño se describe con dos ideas distintas: la magnitud Mw, que mide la energía liberada en el origen con instrumentos, y la intensidad, que mide el daño visto y sentido en cada lugar según la distancia y el suelo. La relación es log10 E = 4.8 + 1.5 · Mw, por eso subir 1 punto de magnitud multiplica la energía por unas 32 veces.
La actividad volcánica ocurre cuando el magma, roca derretida con gases, asciende y sale como lava, ceniza y gases por un volcán. Es peligrosa por lavas, flujos piroclásticos o nubes ardientes muy rápidas, lluvias de ceniza, gases tóxicos y lahares. El tsunami es una serie de olas muy grandes y rápidas causada casi siempre por un sismo fuerte con epicentro en el mar que levanta o hunde el fondo y empuja toda el agua. En el Perú, un sismo largo y fuerte en la costa con epicentro en el mar exige evacuar a zona alta sin esperar a ver la ola.