Gestión del Riesgo: Que el Peligro No Sea Desastre
La gestión del riesgo de desastres es el plan para que un peligro no se vuelva un desastre. Es el conjunto de decisiones y acciones para conocer el riesgo, evitar que aparezca uno nuevo, reducir el que ya existe y responder bien si ocurre la emergencia. Se actúa antes, durante y después para proteger vidas, casas y colegios. No puedes frenar el sismo, pero sí puedes evitar que te destruya.
Para entenderla se necesitan cuatro términos clave: peligro, vulnerabilidad, exposición y capacidad. El peligro es el fenómeno que puede hacer daño, como un sismo, huaico o inundación. La vulnerabilidad es qué tan débil o expuesto estás, como una casa sin columnas junto al río. La exposición son las personas y bienes en la zona de peligro, y la capacidad y resiliencia es tu fuerza para resistir y recuperarte, como saber evacuar y tener mochila de emergencia. El riesgo aparece solo cuando el peligro se encuentra con la vulnerabilidad.
Esto se expresa con la fórmula básica R = P x V, donde si P=0 o V=0, entonces R=0. La versión completa es Riesgo = (Peligro x Vulnerabilidad) / Capacidad: a más capacidad, menos riesgo. Por eso la gestión no solo mira el peligro, mira sobre todo cómo reducir V y aumentar la capacidad. Es como el celular: el peligro es que se caiga, la vulnerabilidad es llevarlo sin funda, y la gestión es ponerle funda y mica.
Existen tres tipos complementarios: la gestión prospectiva evita crear un riesgo nuevo, la correctiva corrige el riesgo que ya existe y la reactiva prepara la respuesta. El ciclo ordenado en 7 pasos es estimar, prevenir, reducir, preparar, responder, rehabilitar y reconstruir mejor que antes. Así, una casa junto al río con P=3 y V=3 tiene R=9, pero si con muro y piso elevado baja a V=1, el nuevo riesgo es R=3.