Restauración de la democracia con Belaunde 1980-1985
Después de 12 años de gobierno militar, el Perú volvió a votar libremente en 1980 y eligió a Fernando Belaunde para su segundo gobierno de 1980 a 1985. Desde el golpe de 1968 gobernaron Juan Velasco Alvarado y luego Francisco Morales Bermúdez sin Congreso ni elecciones presidenciales. Restaurar la democracia significó volver a respetar el voto, la Constitución y las libertades.
La salida fue pactada: con crisis económica y protestas, Morales Bermúdez convocó a una Asamblea Constituyente en 1978. Presidida por Víctor Raúl Haya de la Torre, aprobó la Constitución de 1979, que dio voto a todos los mayores de 18 años, incluidos quienes no saben leer ni escribir. Con esa nueva regla de juego, el 18 de mayo de 1980 hubo elecciones presidenciales, ganó Belaunde de Acción Popular y asumió el 28 de julio de 1980.
Ya en el poder, Belaunde puso en vigencia la Constitución de 1979, devolvió a sus dueños los diarios y canales tomados por el Estado en 1974, reabrió el Congreso con senadores y diputados, repuso las elecciones municipales de 1980 tras 12 años y respetó la división de poderes dejando funcionar al Congreso y al Poder Judicial. En obras continuó su idea de integrar el país con la Carretera Marginal de la Selva y proyectos como Majes-Sihuas, aunque una carretera la puede hacer hasta una dictadura y no prueba democracia.
Fue una democracia nueva pero bajo presión: deuda externa muy alta e inflación, Fenómeno de El Niño de 1983 que destruyó el norte y la agricultura, e inicio del terrorismo con la quema de ánforas de Sendero Luminoso en Chuschi el 17 de mayo de 1980, luego ataques en Ayacucho declarado en emergencia con ingreso de las Fuerzas Armadas y aparición del MRTA en 1982. Aun así lo democrático se mantuvo y en 1985 Belaunde entregó la banda presidencial a otro presidente elegido, Alan García, lo que consolidó la restauración.