Gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006)
Alejandro Toledo gobernó el Perú entre 2001 y 2006. Fue el primer presidente andino y de origen humilde en llegar al poder por voto popular. Su triunfo representó el retorno a la democracia después de la caída del autoritarismo de Alberto Fujimori en 2000 y del breve gobierno de transición de Valentín Paniagua.
En lo político, su gobierno significó reconstruir la democracia: devolvió la libertad de prensa, respetó la división de poderes, creó la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) para investigar la violencia entre 1980 y 2000, e impulsó la descentralización con la creación de los Gobiernos Regionales en 2002. Hoy el Perú tiene 25 regiones con autoridades y presupuesto propio gracias a esa reforma.
En lo económico, mantuvo la economía de mercado y aprovechó el boom mundial de los minerales. El PBI creció cerca de 5% a 6% anual, puso en marcha el gas de Camisea, dio carreteras y puertos en concesión y negoció el Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE. UU., firmado en 2006. Sin embargo, el crecimiento no redujo la pobreza en sierra y selva, por eso se decía: macroeconomía sana, microeconomía enferma.
En lo social, fue un gobierno de alta conflictividad: el Arequipazo de 2002, el caso Ilave de 2004 y el Andahuaylazo de 2005. Por promesas incumplidas y denuncias de corrupción, su aprobación cayó hasta cerca del 10%, cerrando un periodo de democracia recuperada y economía en auge, pero sin paz social.