Instituciones financieras: puentes del dinero
Las instituciones financieras son empresas que se dedican a cuidar, mover y prestar dinero de forma profesional. Su función principal es la intermediación financiera, es decir, ser un puente seguro entre dos grupos: los ahorristas o superavitarios, a quienes les sobra dinero y quieren guardarlo para ganar un extra, y los prestatarios o deficitarios, a quienes les falta dinero para estudiar, poner un negocio o comprar una casa. Es como una biblioteca gigante de dinero: tú dejas tus ahorros, la biblioteca los cuida, otra persona los toma prestados un tiempo y paga una tarifa por usarlos.
Su trabajo se resume en tres tareas. Primero, captar dinero recibiendo depósitos y ahorros, por lo que pagan una tasa de interés pasiva como premio al ahorrista. Segundo, colocar dinero dando créditos o préstamos, por lo que cobran una tasa de interés activa como precio al prestatario. Tercero, dar servicios y seguridad como cuentas, tarjetas, transferencias y cambio de moneda. Por ejemplo, si Lucía deposita 1000 soles a 4% anual, recibe 1040 soles con la fórmula M = C * (1 + i * t). Si esos mismos 1000 soles se prestan a Bruno a 15% anual, él devuelve 1150 soles.
La ganancia del puente se llama spread financiero y es la diferencia entre lo que cobra y lo que paga: G = tasa activa - tasa pasiva. En el ejemplo, el banco pagó 40 soles a Lucía y cobró 150 soles a Bruno, así que ganó 110 soles. Para hacerlo bien, equilibran tres ideas: liquidez, que es qué tan rápido puedes usar tu dinero en efectivo; rentabilidad, que es cuánta ganancia te da con el tiempo; y riesgo, que es qué tan probable es perder el dinero. Por eso evalúan el riesgo de crédito, la posibilidad de que no les devuelvan, y por ley guardan una parte llamada encaje, un colchón de seguridad que pide el Banco Central por si muchos quieren sacar su dinero a la vez.
No todas las instituciones son iguales. Los bancos comerciales son como un centro comercial del dinero, las cajas municipales y rurales como la bodega de barrio para familias y negocios pequeños, y las cooperativas de ahorro y crédito como una junta donde los dueños son los mismos ahorristas. Las compañías de seguros son como un paraguas que pagas antes de la lluvia, las AFP y fondos mutuos como una chacra comunal para invertir a largo plazo como la jubilación, y la bolsa de valores como un mercado donde se compran y venden acciones y bonos. Los primeros seis compiten por clientes, mientras el Banco Central no atiende clientes: es el árbitro que emite billetes, cuida que los precios no suban demasiado y, junto con la superintendencia, vigila a los demás.