Estructura y organización formal del texto
Un texto no es una pila de frases sueltas, sino una construcción con plano. La estructura y organización formal es ese esqueleto: qué partes tiene, en qué orden van y cómo se unen.
Por fuera se mira lo visible: título, subtítulos, párrafos, número de partes, inicio y final. Por dentro se mira la jerarquía: cuál es la idea principal y cuáles son las ideas secundarias que la apoyan con ejemplos, datos o explicaciones.
Casi todo texto ordenado usa tres bloques: introducción que presenta el tema, desarrollo que explica y cierre que remata lo esencial. Además, cada tipo de texto tiene su molde o superestructura: narrativa, expositiva, argumentativa y descriptiva, unidas con conectores que señalan si se enumera, contrasta o concluye.
Reflexionar sobre la forma no es solo identificar el plano, sino evaluar si funciona: si está completo, si el orden es lógico sin saltos raros y si los conectores ayudan a entender.