Costos de producción
Producir cualquier cosa cuesta dinero. El costo de producción es todo lo que gasta una empresa para fabricar sus productos. Como en un puesto de limonada, pagas el puesto y la jarra aunque no vendas nada, y además gastas en limones y azúcar por cada vaso. La cantidad producida se llama Q y es el número de unidades, por ejemplo 10 pizzas.
Todo costo se divide en dos partes. El costo fijo (CF) no cambia aunque produzcas más o menos, como el alquiler del local de 100 al día. El costo variable (CV) sí cambia con Q, como la harina y el queso. Si Q es 0, el CV es 0, pero el CF se paga igual. El costo total (CT) es la suma de los dos: CT = CF + CV. Por eso el CT siempre empieza en el valor del CF. En el corto plazo el CF no se puede evitar, en el largo plazo todo se vuelve variable porque puedes cambiar de local o máquinas.
Para decidir no basta el total. El costo medio (CMe) es lo que cuesta en promedio cada unidad: CMe = CT / Q. También se separa en CFMe + CVMe. Cuando Q crece, el CFMe siempre baja porque repartes el mismo alquiler entre más pizzas. El costo marginal (CMg) es lo que cuesta producir UNA unidad más: CMg = cambio de CT / cambio de Q. Primero baja y luego sube, formando una U, porque al principio eres más eficiente y después se satura la cocina.
Ejemplo de pizzería con CF = 100: con Q = 10 y CV = 80, el CT = 180 y el CMe = 18; con Q = 20 y CV = 140, el CT = 240 y el CMe = 12. El CMe bajó porque el alquiler se repartió. Pasar de 10 a 20 aumentó el CT en 60 para 10 unidades más, así que el CMg = 6. La regla para decidir es mirar el marginal: si vender esa unidad extra deja más de lo que cuesta, conviene producirla.