Reacciones endotérmicas: mapa esencial
Una reacción endotérmica es una reacción que absorbe calor de su alrededor. Toma energía del entorno y la guarda en los productos, por eso el envase se siente frío. Sin ese calor prestado, la reacción no puede avanzar.
Lo que pasa en realidad es un cambio donde los reactivos, que son las sustancias iniciales, se transforman en productos, que son sustancias nuevas diferentes. La energía es la capacidad de hacer cambios y el calor es energía que pasa de un lugar caliente a uno frío. Es como subir un cerro con una mochila: para llegar arriba necesitas comer un sándwich, o sea, tomar energía, y arriba guardas esa energía en tu cuerpo. Bajar el cerro sería lo contrario, soltar energía.
En energía, romper uniones entre átomos cuesta energía, como despegar algo muy pegado, y formar uniones nuevas libera algo de energía. En una endotérmica se gasta más en romper que lo que se recupera al formar, y el faltante lo toma del entorno. Por eso los productos guardan más energía que los reactivos: E productos > E reactivos. La entalpía, Delta H, es la cuenta del calor a presión constante y sale positiva: Delta H > 0. Además se necesita la energía de activación, Ea, que es el empujón mínimo para empezar.
Se escribe de dos formas que significan lo mismo: con la palabra calor del lado de los reactivos, CaCO3(s) + calor -> CaO(s) + CO2(g), o con el valor de entalpía, CaCO3(s) -> CaO(s) + CO2(g) con Delta H = +178 kJ/mol. Mol significa 6,02 x 10^23 partículas y kilojulio, kJ, son mil julios. Ejemplos típicos son descomponer CaCO3 con calor, la fotosíntesis que toma luz solar y la bolsa de frío con NH4NO3 que se enfría al disolverse. Para calcular, 50 g de CaCO3 con masa molar 100 g/mol son 0,5 mol, y a 178 kJ por mol necesitan 89 kJ del entorno.