Mapa Mental de Soluciones
Una solución química es una mezcla totalmente uniforme y homogénea donde no se distinguen sus partes a simple vista. Cada gota contiene exactamente lo mismo, como ocurre con agua con sal bien mezclada o con una limonada perfecta donde el azúcar ya no se ve y cada sorbo tiene la misma dulzura.
Toda solución está formada por dos partes: el soluto, que es lo que se disuelve y está en menor cantidad, y el solvente, que es lo que disuelve y está en mayor cantidad. El agua es el solvente más común, por eso se llama solvente universal, porque sus moléculas rodean y separan cada partícula de soluto.
Se reconoce por cuatro reglas de oro: es transparente, no se sedimenta al reposar, tiene partículas diminutas menores de 1 nm que no se filtran, y presenta una sola fase con aspecto uniforme. Esto la define como mezcla estable y homogénea.
Las soluciones se clasifican por el estado físico final en líquidas, sólidas y gaseosas, y por la cantidad de soluto en diluidas, concentradas, saturadas y sobresaturadas según la solubilidad. Su concentración indica qué tan cargada está y se calcula con porcentaje en masa, porcentaje masa-volumen, porcentaje en volumen y molaridad, partiendo siempre de que la masa de la solución es la suma del soluto y el solvente.