Mapa Mental de Solubilidad
La solubilidad (S) es la cantidad máxima de soluto que 100 g de solvente pueden disolver a una temperatura fija. Es como el cupo de un vaso de refresco: acepta cucharadas de azúcar hasta un límite, y el exceso queda en el fondo sin disolverse.
Para entenderla necesitas cuatro palabras: soluto es lo que se disuelve, solvente es lo que disuelve y casi siempre es agua, solución es la mezcla final uniforme, y S es el máximo permitido. Se mide en gramos por cada 100 g de agua para sólidos, o en mol/L como concentración molar. La fórmula base es S = m_soluto / 100 g_agua, y para otra cantidad de agua se usa m_max = S x m_agua / 100.
Según cuánto soluto haya respecto a S existen cuatro casos: insaturada con menos que S y aún acepta más, saturada con justo S al borde del límite, saturada con precipitado con más que S y sólido visible en el fondo, y sobresaturada con más que S disuelto a la fuerza por un truco de temperatura pero inestable.
La solubilidad depende de tres factores. Primero, la naturaleza: lo semejante disuelve a lo semejante, por eso el agua polar disuelve sal y azúcar pero no aceite. Segundo, la temperatura: aumenta la solubilidad de sólidos como en el té caliente y disminuye la de gases como en el refresco frío. Tercero, la presión solo afecta a gases según la ley de Henry C = k x P, por eso la botella cerrada conserva el gas. Un ejemplo típico es el nitrato de potasio con S = 38 g / 100 g a 25 °C: en 250 g de agua el máximo es 95 g, así que agregar 120 g deja 25 g de precipitado.