Uso de recursos naturales
El uso de recursos naturales es la forma en que sacamos, gastamos o aprovechamos lo que la naturaleza ofrece, como el agua, los árboles, los peces o los minerales. Todo el tema se resume en una idea simple: comparar lo que sacamos con lo que la naturaleza repone. Si sacamos más rápido de lo que se recupera, el recurso se acaba.
Existen dos maneras clave de usarlos. El uso consuntivo gasta el recurso y lo saca del lugar, ya sea para consumirlo directamente como beber agua del pozo o pescar anchoveta, o para transformarlo como usar agua y algodón para hacer polos. El uso no consuntivo genera beneficio sin agotarlo, como navegar en un lago, generar electricidad con el viento o hacer turismo para ver un bosque.
La regla de oro para saber si un uso es bueno es el balance: Balance = R - U, donde U es la tasa de uso, lo que sacamos cada año, y R es la tasa de renovación, lo que la naturaleza repone cada año. Si el balance es cero o positivo, el uso es sostenible y se puede mantener por mucho tiempo. Si es negativo, hay sobreexplotación y el recurso pierde reserva cada año.
La regla se aplica distinto según el recurso. Los renovables, como bosques o peces, tienen R mayor que cero y se pueden mantener si U es menor o igual que R. Los no renovables, como petróleo o cobre, tienen R casi cero a escala humana y cualquier uso los agota poco a poco, por eso exigen ahorro y reciclaje. El ejemplo del bosque que repone 800 m³ pero corta 1000 m³ muestra sobreexplotación de -200 m³ al año, que se corrige bajando la tala a 700 m³ para lograr un balance positivo.