Mapa Mental de la Electrólisis
La electrólisis es el proceso en el que una corriente eléctrica continua provoca una reacción de óxido-reducción no espontánea. Tú aportas energía eléctrica y obtienes sustancias separadas o transformadas. Es como empujar un carrito cuesta arriba: solo no sube, pero con tu fuerza sí.
Ocurre en una celda electrolítica formada por electrolito, electrodos y fuente de poder. El electrolito es un líquido con iones libres que conduce la electricidad. Los electrodos son la entrada y salida de electrones: el ánodo positivo atrae aniones y allí ocurre la oxidación, el cátodo negativo atrae cationes y allí ocurre la reducción. La regla AN-OX y CAT-RED ayuda a recordarlo.
Los productos dependen de si hay agua o no. En una sal fundida sin agua no hay competencia: en el cátodo el catión se vuelve metal y en el ánodo el anión se vuelve no metal. En solución acuosa el agua compite: en el cátodo sale hidrógeno si el metal es muy activo como sodio o aluminio, y sale metal si es poco activo como cobre o plata; en el ánodo sale halógeno si el anión está concentrado, y si no sale oxígeno. En la electrólisis del agua se obtienen 2 volúmenes de hidrógeno por cada 1 de oxígeno.
La cantidad de producto la determina la carga total Q = I por t, donde I es la corriente en amperios y t el tiempo en segundos. Un mol de electrones lleva 96500 culombios, la constante de Faraday. Con eso se calcula la masa depositada con m = M por I por t dividido entre n por F, donde M es la masa molar y n los electrones por ion. Esta ley permite obtener metales como el aluminio, purificar cobre, hacer galvanizado para recubrir objetos y fabricar hidrógeno, oxígeno, cloro e hidróxido de sodio.