Clasificación de los Recursos Naturales
Los recursos naturales no son todos iguales. Se agotan a ritmos distintos y sirven para cosas distintas. Por eso los clasificamos: los separamos en grupos por parecido para saber cómo usarlos sin destruirlos. Clasificar es como ordenar ropa en cajones: polos con polos, pantalones con pantalones.
El criterio más importante es la renovabilidad, el que más preguntan en exámenes. Mira si la naturaleza lo repone en tiempo humano. El recurso renovable se recupera solo en meses o años si lo cuidamos, como la anchoveta del mar, el bosque amazónico, el agua de los ríos y el suelo agrícola. El recurso no renovable existe en cantidad fija y se formó en millones de años, como el petróleo de Talara, el gas natural de Camisea, el cobre de Antamina y el oro; cuando se acaba, se acaba. El recurso inagotable no se agota aunque lo uses mucho, es un flujo permanente, como el sol del desierto de Arequipa, el viento de Ica para molinos eólicos y las mareas del mar.
El segundo criterio es el origen: si viene de un ser vivo. El recurso biótico viene de plantas o animales, es biológico, como peces, bosques, cultivos de papa y ganado de alpacas. El recurso abiótico viene de materia sin vida, como agua, aire, roca, cobre y petróleo. Ojo: lo biótico casi siempre es renovable, pero si exterminas una especie, ya no se renueva.
El tercer criterio es el uso o utilidad. Los energéticos dan energía para mover, calentar o iluminar, como gas, petróleo, sol, viento y agua de hidroeléctrica. Los industriales son materia prima para fabricar, como cobre para cables, hierro para fierros y algodón para ropa. Los alimenticios sirven para comer directa o indirectamente, como anchoveta, papa, arroz y agua para riego. Un mismo recurso puede estar en varios grupos a la vez: el agua del río Rímac es renovable, abiótica, alimenticia y energética. La regla de oro de la sostenibilidad es que si E es lo extraído en un año y R lo repuesto, el uso es sostenible solo si E ≤ R; si E > R hay sobreexplotación.