Antecedentes internos de la Emancipación
Los antecedentes internos son las causas de la emancipación que nacieron dentro del virreinato del Perú. La idea central es simple: por dentro todo andaba mal por el abuso, la desigualdad, el aumento de impuestos y la llegada de nuevas ideas de libertad. Como una olla a presión, la suma de abuso más exclusión más ideas produjo la protesta.
Primero, la sociedad colonial era injusta y dividida. Arriba estaban los peninsulares, españoles nacidos en España que concentraban cargos y comercio. En el medio estaban los criollos, con dinero pero sin poder político, y abajo la gran mayoría de indígenas, mestizos y esclavos que sufrían el tributo, la mita minera y los obrajes. Pocos mandaban y muchos sufrían.
Segundo, la presión aumentó con las Reformas borbónicas desde mediados del siglo XVIII. El rey Carlos III subió el tributo y la alcabala, creó aduanas, expulsó a los jesuitas en 1767 y dividió el territorio para controlarlo mejor. Al mismo tiempo, los ilustrados peruanos ofrecieron una salida mental: la Sociedad Amantes del País y el Mercurio Peruano entre 1791 y 1795, con Hipólito Unanue, José Baquíjano y Carrillo y Toribio Rodríguez de Mendoza, defendieron la ciencia y que los americanos podían gobernarse solos.
Tercero, la prueba del fracaso fueron las rebeliones de 1742 a 1814. Juan Santos Atahualpa en la selva central, Túpac Amaru II en Cuzco en 1780, Francisco de Zela en Tacna en 1811 y la rebelión del Cuzco de 1814 con los hermanos Angulo, Mateo Pumacahua y Mariano Melgar mostraron que indígenas, mestizos y criollos ya intentaban terminar con la mita, el tributo, los corregidores corruptos y formar juntas propias, preparando la ruptura con España.