Cambios sociales durante el boom del guano
Entre 1840 y 1870 el guano, excremento de aves marinas acumulado en las islas de la costa, hizo millonario al Perú porque era el mejor fertilizante del mundo y Europa lo compraba muy caro. El historiador Jorge Basadre llamó a este periodo prosperidad falaz, porque el Estado se llenó de plata pero la gastó en lujo e importaciones en vez de crear fábricas e igualar al país. Es como una familia que hereda una casa y la alquila carísimo por 20 años, pero se lo gasta todo en ropa de marca y fiestas.
Arriba nació una nueva clase de millonarios. Los consignatarios eran intermediarios peruanos a los que el Estado les daba el guano para venderlo en Europa y quedarse con una gran comisión. Esta plutocracia limeña desplazó a los caudillos militares, vivía con afrancesamiento copiando ropa, casas y costumbres de Francia, y modernizó Lima con el Club Nacional y el alumbrado a gas. A su lado creció una clase media dependiente de empleados, abogados, profesores y militares que vivían del sueldo público.
Abajo la pirámide social no cambió. En 1854 Castilla abolió el tributo indígena, impuesto pagado solo por ser indio, y decretó la manumisión, libertad legal de los esclavos, pero sin dar tierra, escuela ni salarios justos. Los indígenas siguieron explotados por el gamonalismo y cayeron en el enganche, contrato con trampa por deudas. Los afroperuanos quedaron como peones mal pagados en haciendas de azúcar y algodón. Los culíes chinos, traídos desde 1849, fueron la nueva mano de obra barata en islas guaneras y haciendas con contratos de 8 años, hambre y castigos. Los artesanos se empobrecieron frente a los productos ingleses baratos.
El resultado fue dos Perúes: una costa moderna y limeña conectada al mundo, con pocos inmigrantes europeos en Pozuzo y Chanchamayo desde 1853, y una sierra andina aislada, sin caminos ni escuelas, donde el gamonal mandaba más que el Estado. Esa división entre un Perú rico, blanco y limeño y otro pobre, indio y andino dura hasta hoy, y la plutocracia la defendió fundando el Partido Civil de Manuel Pardo en 1871.