Espacio Rural y Urbano: Campo y Ciudad
El espacio geográfico es el territorio transformado por las personas para vivir y trabajar. Puede entenderse con la analogía de la casa de campo con patio gigante frente al edificio de diez pisos en el centro: en la casa hay pocas personas y mucho espacio libre, en el edificio hay muchas personas y poco espacio libre. Es la misma necesidad, vivir, con distinta forma de usar el suelo.
El espacio rural tiene poca población, viviendas separadas y uso extensivo del suelo para agricultura, ganadería, pesca o bosque. Su hábitat puede ser disperso, con casas aisladas como ranchos y chacras, o concentrado, con casas juntas en un pueblo pequeño rodeado de campos. El espacio urbano concentra mucha población en construcciones juntas y continuas, con manzanas compactas, calles pavimentadas y edificios altos. Su función principal no es producir alimentos, sino la industria, el comercio, los servicios y el gobierno.
Para diferenciarlos se usan cuatro criterios juntos: demográfico, funcional, morfológico y administrativo. La ciudad se organiza en un centro caro con comercios y bancos y una periferia más barata con barrios e industrias, y al crecer forma áreas metropolitanas, conurbaciones y megalópolis. Entre campo y ciudad aparece el espacio periurbano de transición y ocurre el éxodo rural hacia la ciudad. Dos medidas lo confirman: la densidad poblacional D = P / S y la tasa de urbanización Tu = (Pu / Pt) x 100, que muestran un campo de baja densidad y una ciudad de alta densidad.