Problema demográfico del Perú
El problema demográfico del Perú no es cuántos somos, sino dónde estamos y cómo vivimos. Es un desequilibrio entre gente, territorio y oportunidades. El país tiene una densidad promedio baja de unos 24 hab/km², pero ese promedio engaña: la población está muy mal repartida.
Como en una fiesta en un patio gigante donde la música y la comida están solo en una esquina, casi todos se aprietan ahí. El patio es el territorio peruano con costa, sierra y selva. La esquina con servicios es Lima y pocas ciudades de la costa. El resultado es sobrepoblación urbana en pocos puntos y vaciamiento en gran parte del país.
Esto se ve en cuatro desequilibrios: la costa con solo 12% del territorio concentra 58% de la población, mientras la selva con 60% del territorio solo tiene 14%; Lima concentra casi 1 de cada 3 peruanos, unos 10 millones de 33 millones; la migración interna y el éxodo rural llevan jóvenes del campo a la ciudad; y las ciudades crecen desordenadas con pueblos jóvenes a la vez que el país envejece por la transición demográfica de 5 a 6 hijos a solo 2 en promedio. El ejemplo extremo es Lima con unos 3570 hab/km² frente a Loreto con solo 3 hab/km², unas 1190 veces más densa.
Las causas son la falta de empleo y servicios en la sierra y selva rural, el centralismo histórico, la pobreza rural y la búsqueda de mejor educación y salud. Las consecuencias son barriadas, tráfico, falta de agua e informalidad en la ciudad, y despoblamiento, envejecimiento y pérdida de mano de obra agraria en el campo.