Migraciones internas en el Perú
El Perú se mueve por dentro. Millones de personas dejan su departamento de nacimiento para vivir en otro, casi siempre buscando trabajo, estudios o seguridad. Zonas sin empleo y sin servicios expulsan, mientras ciudades con empleo, universidades y hospitales atraen.
La migración interna es cambiar de residencia dentro del mismo país para quedarse a vivir mucho tiempo o para siempre. No es pasear ni viajar por fiestas, es mudarse. Quien sale del origen es emigrante interno y quien llega al destino es inmigrante interno. Lo que gana o pierde un lugar se mide con el saldo migratorio SM = I - E. Si es positivo el lugar es receptor y gana gente, si es negativo es expulsor y pierde gente.
Los flujos principales van del campo a la ciudad y de la sierra a Lima y la costa. El éxodo rural, del campo a la ciudad, es el más grande, pero hoy el más común es el urbano a urbano, de ciudad a ciudad. También hay flujo rural a rural hacia zonas con trabajo como Madre de Dios por oro, migración de retorno para volver a casa y migración escalonada por etapas, primero a una ciudad cercana y luego a una grande.
Los geógrafos explican la migración por expulsión y atracción. La causa económica expulsa por pobreza y minifundio y atrae por fábricas, comercio, agroindustria y minas. La causa social expulsa por falta de agua, luz y posta y atrae por hospitales y colegios. La violencia terrorista de 1980 a 2000 expulsó hacia Lima, Huancayo e Ica por seguridad. Las heladas, sequías y El Niño expulsan, mientras valles con riego como Chavimochic y Olmos atraen. La falta de institutos expulsa y Lima, Arequipa y Trujillo atraen por universidades. El centralismo, que concentra dinero y Estado en Lima, jala gente.
Lima y Callao son el imán mayor y concentran 1 de cada 3 peruanos. La sierra centro y sur migró a Lima de forma masiva entre 1940 y 1970 y otra vez por violencia entre 1980 y 2000. La sierra norte va a la costa norte y selva alta, y la sierra sur va a Arequipa, Tacna y Madre de Dios por minas y oro aluvial. Hoy expulsan Cajamarca, Puno, Huancavelica, Ayacucho y Huánuco, y reciben Lima, Callao, Arequipa, La Libertad, Ica, Tacna y San Martín.
En el destino la ciudad crece rápido y sin orden, con barriadas y conos de casas autoconstruidas, falta de agua y transporte, y más diversidad con transculturación y cultura chicha. En el origen el campo se vacía y envejece, llegan remesas que ayudan, pero se pueden perder tradiciones. Para comparar se usa la tasa por 1000 habitantes TMN = (I-E)/P x 1000, como en Madre de Dios que gana 255 personas por cada 1000 habitantes y es un receptor muy fuerte.