Ingeniería genética
La ingeniería genética es cortar y pegar un trozo de ADN para darle una orden nueva a un ser vivo. No cambia todo el cuerpo, solo cambia un gen concreto para lograr algo útil, como producir un medicamento. Para entenderla, imagina que el ADN es un manual muy largo escrito con 4 letras: A, T, C y G. Cada gen es una frase que da una orden, por ejemplo: fabrica insulina. La ingeniería genética hace copiar-pegar con ese texto y el resultado se llama ADN recombinante, que solo significa ADN mezclado de dos orígenes diferentes.
Para hacer ese copiar-pegar no se usan tijeras reales, sino proteínas especiales. La enzima de restricción corta el ADN solo donde ve una secuencia concreta. La ligasa pega los trozos como un pegamento molecular. El plásmido, un anillito pequeño de ADN de las bacterias, sirve de vector o vehículo para llevar el gen nuevo. La PCR, Reacción en Cadena de la Polimerasa, es la fotocopiadora que crea millones de copias del gen para poder trabajar.
El proceso sigue 4 pasos ordenados. Paso 1 Cortar: se corta el gen de interés y se abre el plásmido con la misma enzima para que los bordes encajen como puzle. Paso 2 Pegar: se une el gen al plásmido con ligasa y se obtiene un plásmido recombinante. Paso 3 Transformación: se mete ese plásmido en una bacteria para que acepte ADN de fuera. Paso 4 Seleccionar y multiplicar: solo algunas bacterias lo aceptan, se seleccionan con un gen marcador de resistencia a antibiótico y se dejan crecer. Cada división copia el gen nuevo. Para tener material se usa la PCR, donde si empiezas con N0 copias y haces n ciclos, el número final es N = N0 · 2^n porque cada ciclo duplica todo.
El ejemplo clásico es fabricar insulina humana en bacterias E. coli. Se copia el gen humano de la insulina, se pega en el plásmido, se mete en bacterias, se seleccionan las que sobrevivieron al antibiótico y se cultivan en tanques grandes. Cada bacteria es una mini-fábrica que lee la orden humana y produce insulina idéntica a la nuestra. El mismo esquema sirve para hormona del crecimiento, vacunas y plantas transgénicas, que son plantas con un gen de otro ser vivo, como maíz resistente a insectos. La técnica moderna CRISPR es como un corrector con GPS que lleva las tijeras al punto exacto del ADN dentro de la célula viva para cortar, quitar o corregir letras.