Tipos de texto según su propósito
Cada texto se escribe para lograr algo diferente. Si descubres qué quiere lograr el autor, ya sabes qué tipo de texto es. No usas la misma app para todo en tu celular, y con los textos pasa igual: según lo que quieres lograr, eliges una forma distinta de escribir.
El propósito es la intención comunicativa, es decir, lo que el autor quiere conseguir contigo al escribir. No es lo mismo que el tema: el tema es de qué habla el texto, mientras el propósito es para qué lo escribe. Recuérdalo con la fórmula T = P + E + L, donde Texto es Propósito más Estructura más Lenguaje. Si cambia lo que quiere lograr, cambia cómo ordena las ideas y qué palabras usa.
Existen cinco tipos según su propósito. El narrativo cuenta lo que pasó y responde qué pasó y en qué orden, con personajes, acciones y tiempo. El descriptivo muestra cómo es algo y responde cómo es, con adjetivos y detalles de los sentidos. El expositivo explica para que entiendas y responde por qué o cómo funciona, con definiciones, clasificaciones y datos neutros. El argumentativo convence con razones y responde por qué deberías creerle, con tesis, argumentos y conclusión. El instructivo ordena qué hacer y responde cómo se hace paso a paso, con órdenes y pasos numerados.
Para identificar el tipo en un examen, busca tres pistas en orden: primero la intención con verbos de opinión o de orden, luego la estructura con tesis y razones o pasos, y finalmente las marcas de lenguaje neutras o de defensa. El error más común es confundir expositivo con argumentativo: si hay opinión y razones para convencerte, como debería prohibirse el celular en clase porque distrae, es argumentativo, no expositivo aunque tenga datos.