Origen latino del español en el Perú
El español que hablas en el Perú no nació aquí. Llegó ya formado desde España en 1532 y ese español había nacido siglos antes en Europa, del latín vulgar que hablaban los soldados y campesinos romanos.
Todo empieza en Roma con dos latines: el clásico de los libros y el vulgar de la calle. Solo el vulgar importa, porque es simple y práctico. Con la romanización desde el 218 a. C. se impuso en Hispania, luego con la caída del Imperio en el siglo V se fragmentó en cada región y de ahí nacieron las lenguas romances como portugués, francés, italiano y castellano. El castellano, nacido en Castilla, triunfó y en 1492 publicó su primera gramática, el mismo año del encuentro con América.
Ese castellano cruzó el océano y llegó a Cajamarca en 1532. Se hizo lengua del poder en ciudades, escuelas e iglesias, y quien quería trabajar con el gobierno debía hablarlo. En el Perú ya existían el quechua y el aimara como sustrato, es decir lenguas de abajo que aportaron acento y palabras como papa o choclo, pero sin quitarle su origen latino. La huella sigue viva en palabras de uso diario como FILIUS que se transformó en hijo, TERRA en tierra, LACTE en leche y OCULUS en ojo.