Fuentes del Crecimiento Económico
Un país no crece por suerte. Crece porque tiene más recursos para producir o porque usa mejor lo que ya tiene. Como la panadería de doña María, que con un horno pequeño y dos ayudantes produce 100 panes al día, un país puede producir más si compra otro horno, contrata o capacita ayudantes, consigue más harina y agua de calidad, o usa una mejor receta que desperdicie menos.
Las cuatro fuentes principales son el capital físico, el trabajo y capital humano, los recursos naturales, y la productividad y tecnología. El capital físico son las herramientas y máquinas hechas por personas para hacer otras cosas, como hornos, tractores, carreteras y computadoras, que permiten que cada trabajador haga más. El trabajo es la cantidad de personas y horas trabajadas, mientras el capital humano es su educación, experiencia y salud; no es lo mismo tener más manos que tener manos más preparadas. Los recursos naturales son lo que da la naturaleza sin fabricarse, como tierra fértil, agua, minerales, petróleo y bosques, que ayudan mucho pero solos no bastan sin máquinas ni conocimientos.
La cuarta fuente, la productividad y la tecnología, es la más poderosa a largo plazo. Tecnología no es solo celulares, sino el conjunto de conocimientos para producir mejor y organizarse mejor. La productividad total de los factores (PTF) mide qué tan bien combinamos todo y cuánto más sacamos con los mismos recursos.
Los economistas resumen todo en la función de producción Y = A x F(K, L, R), donde Y es producción total, K capital físico, L trabajo y capital humano, R recursos naturales y A productividad. De ahí sale la regla práctica gY = gA + α·gK + (1-α)·gL, donde g es tasa de crecimiento y α es la importancia del capital entre 0 y 1. Por ejemplo, si gK es 5%, gL es 2%, α es 0,4 y gA es 1%, el aporte del capital es 2%, el del trabajo es 1,2% y el total gY es 4,2%. Un país crece sano cuando combina inversión, educación y mejores ideas, no solo cuando extrae más naturaleza.