Proceso de urbanización
El proceso de urbanización es el aumento continuo del porcentaje de personas que viven en ciudades en todo un país. No se trata solo de que una ciudad crezca en habitantes, sino de que el país completo se vuelve cada vez más urbano. Piensa en un recreo donde al inicio todos están repartidos por el patio y luego ponen música y puestos de comida en una esquina: poco a poco casi todos se juntan ahí. El patio no desapareció, pero la mayoría ahora está en esa esquina. Esa esquina es la ciudad.
Este proceso tiene tres caras al mismo tiempo. La cara demográfica es la más importante para tu examen y significa que sube la proporción de población urbana. La cara física significa que la ciudad ocupa más suelo con barrios nuevos, avenidas y casas en la periferia, que son los bordes que rodean el centro. La cara social significa que se extiende el modo de vida urbano, con horarios de oficina, transporte diario, más servicios y menos trabajo agrícola. Es como un imán: el campo expulsa y la ciudad atrae.
Ocurre por cuatro motores que avanzan paso a paso. Primero, sale gente del campo en el éxodo rural por poco trabajo, sueldos bajos y pocos colegios u hospitales. Segundo, la ciudad atrae con factores de atracción como fábricas, comercios, universidades y hospitales. Tercero, la ciudad también crece sola por crecimiento natural urbano, porque nacen más personas de las que mueren. Cuarto, a veces sube la población urbana solo en papeles por reclasificación administrativa, cuando un pueblo pasa a contar como ciudad por ley.
Se mide con la tasa de urbanización, que es el porcentaje de la población total que vive en zonas urbanas. Se calcula como población urbana entre población total por cien. Si la tasa sube con los años, hay urbanización, y si supera el 50 por ciento el país ya es mayoritariamente urbano. No confundas crecimiento urbano, que es el aumento en número de habitantes de una ciudad, con urbanización, que es el aumento del porcentaje urbano en todo el país. El proceso pasa por tres etapas: inicial con menos de 25 por ciento, aceleración entre 25 y 70 por ciento con éxodo fuerte y barrios en la periferia, y consolidación con más de 70 por ciento, crecimiento lento, suburbios y conurbaciones, que ocurren cuando dos ciudades vecinas se juntan y parecen una sola.