Uso de minúsculas
En español, lo normal es escribir en minúscula. La minúscula es el uniforme diario y la mayúscula es el traje de fiesta que solo se usa en ocasiones especiales. La idea clave es simple: si una palabra no tiene un motivo muy claro para llevar mayúscula, va en minúscula.
Después de los signos de puntuación casi siempre se sigue en minúscula. Esto ocurre con la coma, el punto y coma y los dos puntos, y también con los signos de interrogación y exclamación cuando no hay punto. Solo hay una excepción importante con los dos puntos: cuando se introduce una cita textual o se empieza un documento oficial.
Hay grupos de palabras que en español siempre van en minúscula aunque en otros idiomas lleven mayúscula. Los días, meses y estaciones como lunes, marzo y primavera, los cargos, profesiones, tratamientos y parentescos como presidente, doctor, señor y tía, y también los gentilicios, idiomas y religiones como peruano, español y católico. Solo llevan mayúscula si inician una oración, forman parte de un nombre propio o se abrevian.
En los títulos de obras solo la primera palabra lleva mayúscula, salvo los nombres propios internos. Así se escribe El principito o Cien años de soledad, pero Diario de Ana Frank mantiene la mayúscula en Ana Frank. Aplicar estas reglas evita el error de poner mayúsculas para dar importancia, como en El Presidente Martín Viajó En Marzo, cuya forma correcta es El presidente Martín viajó en marzo.