Sistema circulatorio animal: tipos y función
El sistema circulatorio es la red de carreteras y camiones que lleva comida y O2 a cada célula y recoge CO2 y desechos. Como el riego de un parque, el corazón es la bomba de agua, las arterias y venas son las mangueras gruesas y los capilares son los aspersores finos que mojan cada planta. Sin presión, las células lejanas no reciben reparto.
Sus 3 partes básicas son el corazón, que es el músculo bomba que empuja el líquido; los vasos, con arterias que salen del corazón, venas que vuelven a él y capilares súper finos donde ocurre el intercambio; y el fluido circulante, que puede ser sangre roja con glóbulos que lleva O2 o hemolinfa verdosa de insectos que baña directamente los órganos. Sus 5 funciones son llevar O2 y nutrientes, recoger CO2 y desechos, transportar hormonas como mensajes químicos, defender con glóbulos blancos y anticuerpos, y mantener la temperatura y el equilibrio interno.
Hay dos formas de clasificarlo. Por Tipo 1 se mira si el líquido viaja siempre en tuberías: el sistema abierto lo suelta en lagunas o senos, es lento, a baja presión y gasta poca energía; el sistema cerrado lo mantiene siempre en vasos, es rápido, a alta presión y gasta mucha energía. Por Tipo 2, solo para sistemas cerrados, se cuenta cuántas veces pasa la sangre por el corazón: la circulación simple da 1 pasada, la doble da 2 pasadas con circuito menor o pulmonar y circuito mayor o sistémico.
Cada diseño se relaciona con el estilo de vida. El sistema abierto basta para animales lentos y pequeños como insectos, arañas, caracoles y la mayoría de moluscos. El cerrado es propio de lombriz de tierra, pulpos y calamares, y todos los vertebrados. Dentro de estos, los peces tienen simple con 1 aurícula y 1 ventrículo, los anfibios como la rana y la mayoría de reptiles tienen doble incompleta con 2 aurículas y 1 ventrículo con mezcla parcial, y las aves y mamíferos tienen doble completa con 4 cámaras separadas, sin mezcla, ideal para alta energía y temperatura constante.