Virreinato del Perú en el siglo XVIII
En el siglo XVIII el Perú siguió siendo una colonia de España, pero con nuevos reyes: los Borbones franceses que llegaron al trono en 1700 con Felipe V. A diferencia de los Habsburgos, que dejaban bastante autonomía, los Borbones quisieron centralizar todo desde Madrid para tener más poder y más dinero. A este programa se le llama reformas borbónicas y se gobernó bajo el despotismo ilustrado: todo para el pueblo, pero sin el pueblo.
Las reformas tuvieron tres ejes. En lo territorial, el gran Virreinato del Perú fue recortado: en 1717 y 1739 se creó el Virreinato de Nueva Granada con capital en Bogotá y se perdió Quito y Panamá, y en 1776 se creó el Virreinato del Río de la Plata con capital en Buenos Aires y se perdió Potosí, Charcas, Tucumán y Paraguay. En lo administrativo, se eliminaron los corregimientos abusivos y con la Ordenanza de Intendentes de 1784 se crearon 7 intendencias: Lima, Tarma, Trujillo, Arequipa, Huamanga, Huancavelica y Cuzco, más el gobierno de Chiloé. Se sumaron la visita general de Areche, la expulsión de los jesuitas en 1767 y la creación de la Audiencia del Cuzco en 1787. En lo económico, se cobró con más dureza el tributo indígena, la alcabala subió de 2% a 6%, se mantuvo el quinto real y la mita dura de Potosí y Huancavelica, se impusieron estancos de tabaco, aguardiente, pólvora y papel sellado, y con el Reglamento de Libre Comercio de 1778 el Callao perdió su monopolio.
La mayor presión provocó el descontento de todos: peninsulares con cargos, criollos desplazados, mestizos en crecimiento, indígenas agobiados por tributo, mita y reparto, y esclavos africanos en haciendas costeñas. Estallaron las rebeliones más grandes de la colonia: Juan Santos Atahualpa en la selva central entre 1742 y 1752, Túpac Amaru II en 1780-1781 desde Tinta a todo el sur andino, y Túpac Katari en 1781 que sitió La Paz 109 días. Túpac Amaru II, José Gabriel Condorcanqui, ejecutó al corregidor Arriaga, dictó el Bando de Libertad, ganó en Sangarará pero no tomó el Cuzco y fue ejecutado en 1781. Después se suprimieron los corregidores y se prohibió la cultura inca.
La élite criolla respondió de otra forma: la Ilustración peruana. La Sociedad de Amantes del País publicó el Mercurio Peruano entre 1791 y 1795 para describir el país y proponer mejoras con razón y ciencia, sin pedir aún la independencia. Destacaron Hipólito Unanue, Toribio Rodríguez de Mendoza y José Baquíjano y Carrillo.