Inferencia textual: leer entre líneas
La inferencia textual es la conclusión que sacas de un texto aunque no esté escrita tal cual. Es leer entre líneas: descubres lo escondido uniendo lo que el texto dice con lo que tú ya sabes del mundo.
Toda inferencia nace de una fórmula simple: Pista + Saber = Inferencia. La pista textual es el dato literal, una palabra, una acción o un detalle. El conocimiento previo es tu experiencia, tu lógica y tu cultura. Como un detective, no viste llover, pero ves a tu hermano entrar empapado con el paraguas roto y deduces que llovió fuerte.
Para inferir bien debes seguir cuatro pasos en orden: buscar las pistas, activar tu saber, unir pista más saber para crear la idea nueva y comprobar que tenga apoyo en el texto. Si no tiene apoyo, no es inferencia, es suposición o invento.
En el examen te piden cuatro tipos: la local o cohesiva para palabras y pronombres, la causal para causas y consecuencias, la global para tema, intención o tono, y la predictiva para lo que pasará después. El truco preuniversitario es claro: si preguntan qué se infiere, se deduce o se colige, elige la opción que el texto pueda probar aunque use otras palabras.