Sociedad en la Baja Edad Media
La Baja Edad Media es la segunda parte de la Edad Media, entre los años 1000 y 1450. Es un mundo agrícola y cristiano donde casi todos viven en el campo y la sociedad se organiza en estamentos, grupos cerrados por nacimiento de los que es muy difícil salir.
La Iglesia enseñaba que Dios había creado tres órdenes con una función: oratores, los que rezan o clero; bellatores, los que luchan o nobleza; y laboratores, los que trabajan o campesinado. El clero y la nobleza eran privilegiados, no pagaban impuestos y tenían leyes propias. Los campesinos, unas 90 de cada 100 personas, no eran privilegiados, pagaban rentas y muchos eran siervos atados a la tierra de un señor.
Desde el siglo XI hubo más comida, menos guerras y más comercio. Crecieron los burgos, ciudades con muralla y mercado, y aparecieron los burgueses, vecinos que viven de taller o comercio. Los artesanos se unieron en gremios que controlaban precios y aprendices, y las ciudades lograron fueros del rey para tener mercado y jueces propios. También hubo universidades y grupos con menos derechos como mujeres trabajadoras, judíos o mendigos.
En el siglo XIV la crisis lo cambió todo: malas cosechas, la Guerra de los Cien Años y la Peste Negra de 1347 a 1351, que mató a uno de cada tres europeos. Al haber menos brazos, los campesinos pudieron pedir mejor sueldo y libertad, muchos huyeron a la ciudad y hubo revueltas. La nobleza siguió arriba, pero la burguesía rica empezó a mandar en las ciudades sin destruir del todo el sistema.