Mapa mental: Ángulos de elevación y depresión
Miras recto al frente. Si el objeto está más alto, subes la mirada y ese giro hacia arriba es el ángulo de elevación. Si está más bajo, bajas la mirada y ese giro hacia abajo es el ángulo de depresión.
Imagina que de tus ojos sale una linterna nivelada como el agua quieta de una piscina. Esa recta imaginaria y nivelada es la línea horizontal. Cuando giras la linterna para apuntar al objeto, esa nueva dirección es la línea de vista, que une tu ojo con el objeto. El ángulo entre ambas líneas es lo que estudiamos.
El ángulo de elevación se mide desde la horizontal hacia arriba porque el objeto está por encima del ojo. El ángulo de depresión se mide desde la horizontal hacia abajo porque el objeto está por debajo del ojo. La regla de oro es que ambos siempre se miden desde la horizontal, nunca desde la vertical, y están entre 0° y 90°.
Cada caso forma un triángulo rectángulo, donde la pared vertical y el suelo se cortan a 90°. Si d es la distancia horizontal y h es la altura vertical, se cumple tan(θ) = h / d, de donde h = d por tan(θ). Un truco clave es que tu ángulo de elevación desde abajo es igual al ángulo de depresión desde arriba porque las dos horizontales son paralelas. Por ejemplo, a 40 m de un edificio con elevación de 37° y tan(37°) de 0.75, la altura es 40 por 0.75 igual a 30 m.