Clases y usos de la coma
La coma es una pausa corta que ordena las ideas. No cierra el mensaje como el punto, solo separa lo que debe ir separado para que se entienda a la primera. Es como los separadores de una mochila: sin ella todo se mezcla y se confunde.
Existen seis clases que siempre preguntan en los exámenes. La enumerativa separa listas: pan, queso, jamón y jugo. La vocativa aísla a la persona a quien hablas: Carlos, préstame tu cuaderno. La apositiva y explicativa encierra datos extra: Arequipa, la Ciudad Blanca, recibe turistas.
La elíptica reemplaza el verbo omitido: Yo estudio Física; tú, Química. La hiperbática marca el orden cambiado cuando adelantas un dato de tiempo, lugar o condición: Ayer en la noche, llegamos tarde. La adversativa pone coma antes de pero, mas, sino y aunque para oponer ideas: Quería salir, pero llovía.
El error más grave es la coma criminal: separar con una sola coma al sujeto del verbo o al verbo de su objeto. Para acertar, pregúntate si hay lista, a quién hablas, si puedes borrarlo sin romper la oración, si falta el verbo, si cambiaste el orden o si hay un pero. Si dudas, lee en voz alta donde haces pausa breve.