Revolución Agrícola en el Neolítico
La Revolución agrícola fue el paso de recoger la comida que da la naturaleza a producirla sembrando plantas y criando animales. Ocurrió hace unos 10000 años, en el Neolítico, que significa piedra nueva, y fue una revolución porque cambió la casa, la comida y la forma de organizarse. Es como dejar de pedir comida a domicilio cada día para tener tu propia huerta y tus gallinas en el patio: al principio cuesta trabajo, pero después tienes comida segura y ya no te mudas buscándola.
El cambio significó pasar de la caza y la recolección a la agricultura, que es sembrar y cosechar plantas a propósito, y a la ganadería, que es cuidar y reproducir animales a propósito. La base de ambas es la domesticación, es decir, adaptar plantas y animales salvajes a las necesidades humanas, como convertir una planta salvaje en una planta casera. Este proceso ocurrió paso a paso: primero observar que las semillas caídas hacían nacer plantas, luego sembrar las mejores semillas cerca del campamento, después guardar crías de ovejas y cabras para alimentarlas y reproducirlas, y finalmente quedarse a vivir junto a campos y corrales.
No ocurrió en un solo lugar, sino en varios focos en tiempos parecidos. En el Creciente Fértil, en Oriente Medio, se domesticaron trigo, cebada y lenteja, y oveja, cabra, cerdo y vaca. En Mesoamérica, maíz, frijol y calabaza, y pavo y perro. En los Andes, papa y quinua, y llama y cuy. En China, arroz y mijo, y cerdo y búfalo. Con campos y corrales apareció el sedentarismo, que es vivir fijo en un mismo lugar, y las primeras aldeas con casas de adobe.
La consecuencia clave fue el excedente, la comida que sobra después de que todos comen. Se resume en la fórmula P - C = E, donde P es lo producido, C es lo consumido y E es el excedente. Con caza y recolección casi no hay sobra, pero con agricultura sí si la cosecha es buena. El excedente permitió guardar comida en silos para el invierno y alimentar a personas que no siembran, como artesanos, jefes y sacerdotes. Así nacieron la división del trabajo, donde cada uno hace un oficio distinto, la jerarquía social y una población más grande.