Organización social del Paleolítico
En el Paleolítico nadie vivía solo. Todos formaban parte de bandas pequeñas de 20 a 30 familiares que se movían juntos para buscar comida y protegerse. Como no tenían casas fijas ni ciudades, eran nómadas: seguían a los animales y las frutas de estación, y si el grupo crecía mucho se dividía en dos para poder alimentarse.
Su organización social era igualitaria, es decir, nadie tenía mucho más poder o riqueza que otro. No había reyes, presidentes ni ejércitos, y tampoco ricos y pobres porque solo tenían lanzas, pieles y poco más. A veces un cazador experto o un anciano sabio guiaba una decisión, pero solo por respeto, y los cambios importantes como mover el campamento se hablaban en grupo.
Para sobrevivir se repartían el trabajo por edad y sexo, aunque todos ayudaban en todo cuando hacía falta. Los hombres adultos cazaban animales grandes y defendían al grupo, las mujeres recolectaban frutos y raíces y cuidaban a los niños, los ancianos enseñaban y cuidaban el fuego, y los niños aprendían mirando desde los 5 o 6 años. El fogón central, los huesos de ciervo repartidos y los entierros con collares muestran una sociedad basada en la cooperación y la ayuda mutua.