Comunidad Ecológica: Vecinos Distintos
Una comunidad ecológica es el conjunto de seres vivos de especies distintas que viven juntos en un mismo lugar y al mismo tiempo. No solo comparten el espacio, sino que se relacionan entre ellos todos los días. Es solo la parte viva de la naturaleza: no incluye piedras, agua, suelo o clima, que pertenecen al ecosistema.
Para ubicarla hay que ir de lo chico a lo grande: la especie es un grupo que puede reproducirse entre sí, la población son todos los individuos de una misma especie en un lugar, y la comunidad son todas las poblaciones distintas juntas. El hábitat es el lugar físico donde vive la comunidad, el nicho ecológico es el papel o trabajo de cada especie dentro de ella, y el ecosistema es la comunidad más el ambiente sin vida.
Los ecólogos describen una comunidad por su estructura. La riqueza S es el número de especies distintas, la abundancia relativa pi = ni / N indica qué tan común o rara es cada especie, y la diversidad combina ambas ideas: es alta cuando hay muchas especies y ninguna domina demasiado. A esto se suma la estructura trófica, es decir, quién se come a quién entre productores, consumidores y descomponedores.
Lo más importante no es la lista de especies, sino cómo se llevan los vecinos. Con + si se beneficia, - si se perjudica y 0 si no le afecta, se distinguen competencia -/-, depredación +/-, parasitismo +/-, mutualismo +/+, comensalismo +/0 y amensalismo -/0. Todas estas relaciones forman redes alimentarias complejas.
Las comunidades no son una foto fija, cambian con el tiempo por sucesión ecológica, que es el reemplazo ordenado de unas especies por otras. La sucesión primaria empieza desde cero sobre roca o lava, la secundaria ocurre tras un incendio o tala donde ya hay suelo, y la comunidad clímax es la etapa final, estable y madura, como un bosque antiguo.