Estructura digestiva en invertebrados
Este mapa organiza la estructura del sistema digestivo en invertebrados desde lo más simple hasta lo más complejo. La idea central es que existen tres planes: sin tubo, bolsa con una sola abertura y túnel completo con boca y ano dividido en regiones especialistas.
En las esponjas o poríferos no hay boca ni intestino: filtran agua con partículas por los poros mediante coanocitos y la digestión es intracelular. Los desechos salen por el ósculo. En cnidarios como la hidra y la medusa y en platelmintos como la planaria aparece la cavidad gastrovascular y el tubo digestivo incompleto, donde una sola abertura hace de boca y ano a la vez, con digestión en parte extracelular y en parte intracelular.
Desde los nematodos hasta anélidos, moluscos, artrópodos y equinodermos el tubo es completo, con boca de entrada y ano de salida y flujo en una sola dirección que permite comer de forma continua. En los grupos más complejos el túnel está regionalizado en boca, faringe, esófago, buche, molleja, intestino medio con glándulas anexas como el hepatopáncreas, e intestino posterior con recto y ano. Adaptaciones como la rádula y los ciegos gástricos y la regla de a más longitud y superficie, más absorción, completan el panorama.