Determinación del Sexo
El sexo biológico es el conjunto de características que distinguen a machos y hembras para la reproducción. Su determinación no ocurre al azar: depende de una señal que puede estar en los cromosomas o en el ambiente, como un interruptor que enciende la ruta macho o la ruta hembra.
En humanos y demás mamíferos funciona el sistema XY. Las mujeres son XX y homogaméticas, solo producen óvulos con X, mientras los hombres son XY y heterogaméticos, producen espermatozoides X y Y en igual proporción. El gen SRY del cromosoma Y ordena formar testículos, por eso es el padre quien determina el sexo del bebé, con probabilidad de 1/2 para niña XX y 1/2 para niño XY en cada fecundación.
No todos los animales usan el sistema XY. En aves y mariposas el sistema es ZW, donde la hembra ZW es heterogamética y la madre determina el sexo. En saltamontes y chinches es XO, donde la hembra es XX y el macho solo tiene una X sin Y. En abejas, hormigas y avispas la determinación es haplo-diploide: de óvulos no fecundados nacen machos haploides n y de óvulos fecundados nacen hembras diploides 2n.
En algunos reptiles como tortugas, cocodrilos y caimanes no hay cromosomas sexuales decisivos y el ambiente decide. La temperatura del nido durante la incubación determina el sexo, por lo que no hay una proporción fija 1:1 y un nido completo puede producir casi todas hembras o casi todos machos según el calor.