De enunciados a expresiones algebraicas
Pasar de un enunciado a una expresión algebraica es traducir palabras a símbolos. Le das una letra como x a lo que no conoces y escribes con signos como + o - lo que el texto te pide hacer. Eres como un traductor: no cambias la idea, solo cambias del español al idioma matemático.
Para traducir bien necesitas un diccionario español a álgebra. Palabras como aumentado en o excede en indican suma, disminuido en o diferencia indican resta, doble o triple indican multiplicación, mitad de o cociente indican división, y cuadrado de o cubo de indican potencia. Un número, una cantidad o la edad siempre se representan con la variable x.
El método ordenado tiene 4 pasos. Primero lees todo y llamas x a lo desconocido, usando y si hay un segundo desconocido. Segundo subrayas las palabras de operación. Tercero traduces por partes respetando las comas y la palabra de, que casi siempre pide paréntesis. Cuarto compruebas con un número fácil como x = 2 para ver si tu fórmula cuenta la misma historia.
Hay dos trampas típicas que debes evitar. Olvidar los paréntesis cambia todo: el doble de x más 5 es 2x + 5, pero el doble de la suma de x y 5 es 2(x + 5). Invertir el orden en resta y división también es error: x - 5 no es 5 - x, y x/4 no es 4/x. El ejemplo modelo es la mitad de la suma de dos consecutivos, que con menor x queda (2x + 1)/2 y se verifica con x = 2.