Organización Social de Grecia
La organización social de la Grecia Antigua no fue uniforme, sino que varió según cada polis, aunque todas compartieron una base común: una sociedad jerárquica, patriarcal y esclavista. La posición de cada persona dependía del nacimiento, la libertad y la propiedad de la tierra, y la sociedad se dividía entre libres y no libres. Solo una minoría eran ciudadanos con plenos derechos políticos, mientras la economía se sostenía en el trabajo de esclavos y campesinos, y la mujer libre no tenía ciudadanía política.
En Atenas, sobre todo en el siglo V a.C. durante la democracia de Pericles, existían tres grandes grupos. Los ciudadanos eran varones libres hijos de padre y madre atenienses, únicos con derecho a votar en la Ekklesía, ser magistrados y poseer tierras, e incluían a aristócratas eupátridas, campesinos georgoi y artesanos y comerciantes demiurgos. Los metecos eran extranjeros libres residentes sin voto ni derecho a tierras, que pagaban el impuesto metoikion y servían en el ejército como artesanos, comerciantes y médicos. Los esclavos no tenían ningún derecho, eran propiedad de un amo o del Estado, trabajaban en minas, talleres, casas y campos, y podían obtener la libertad por manumisión. De unos 300.000 habitantes del Ática, solo unos 40.000 eran ciudadanos, por lo que fue una democracia restringida.
Esparta tuvo una organización mucho más rígida y militarizada para mantener el dominio de una minoría sobre una mayoría sometida. Los espartiatas u Homoioi eran la aristocracia guerrera y únicos ciudadanos plenos, dedicados al ejército y al gobierno y sostenidos por rentas de sus tierras. Los periecos eran hombres libres no ciudadanos de pueblos periféricos, dedicados al comercio y la artesanía y que servían como soldados auxiliares sin derechos políticos. Los ilotas eran población servil de origen mesenio, pertenecían al Estado, estaban adscritos a la tierra, entregaban parte de la cosecha y superaban en número a los ciudadanos, por lo que protagonizaron frecuentes revueltas.
La base social era el oikos, la casa y patrimonio familiar bajo la autoridad absoluta del padre. La mujer libre vivía recluida en el gineceo, dedicada al hogar y la crianza, sin participar en la vida pública, salvo en Esparta donde gozaban de mayor libertad, educación física y control de propiedades. La educación en Atenas era privada y orientada a formar ciudadanos integrales con gimnasia, música, retórica y filosofía, solo para varones acomodados, mientras en Esparta era pública y obligatoria con la agogé, duro entrenamiento militar desde los 7 años. En esencia, la desigualdad jurídica definía la vida: ser ciudadano, extranjero o esclavo lo determinaba todo.