Principio de distribución
Nada en la Tierra está repartido por igual ni al azar. Hay zonas llenas de algo y zonas vacías. El principio de distribución, propuesto por el geógrafo Friedrich Ratzel, nos enseña a observar y dibujar ese reparto sobre la superficie terrestre.
Todo fenómeno geográfico, es decir, todo lo que se puede ubicar en un mapa y cambia con el tiempo como la población, las lluvias, los sismos o los idiomas, ocupa un área de distribución con límites. Dentro de esa área el llenado nunca es parejo. Para describirlo usamos la densidad, que indica cuánto hay en cada pedazo de terreno con la fórmula D = P entre S, y el patrón espacial, que es el dibujo visto desde arriba.
Ese dibujo toma cuatro formas muy comunes: concentrado, disperso, lineal y en franjas. En el Perú se ven todas: población concentrada en Lima y la costa, población dispersa en la Amazonía, ciudades y sismos en forma lineal a lo largo de los Andes, y climas en franjas paralelas de costa desértica, sierra fría y selva lluviosa.
Comparar densidades confirma lo que ven los ojos: Lima supera los 200 habitantes por km2 mientras la selva tiene menos de 10. Al delimitar estas diferencias creamos regiones y mapas útiles que sirven para planificar dónde se necesitan colegios, hospitales y carreteras.