Mapa mental: Temperatura y equilibrio térmico
La temperatura indica qué tan caliente o frío está un cuerpo. A nivel microscópico mide la energía cinética promedio de sus partículas: si se mueven intenso y chocan fuerte, la temperatura es alta; si se mueven lento, es baja. No depende de la cantidad de partículas, solo del promedio, como en un patio donde importa qué tan rápido corren los niños y no cuántos hay.
Es fundamental no confundir temperatura con calor. El calor es energía en tránsito que solo aparece cuando hay diferencia de temperatura y siempre viaja de lo caliente a lo frío. Por eso una taza pequeña de agua hirviendo tiene mayor temperatura que una piscina tibia, aunque la piscina guarda mucho más calor en total.
Cuando dos cuerpos están en contacto térmico pueden intercambiar calor por toque directo, aire, agua o metal. Al principio el cuerpo caliente se enfría y el frío se calienta, como una cuchara fría en sopa caliente. El proceso termina en el equilibrio térmico, cuando ambos alcanzan la misma temperatura y se cumple T1 = T2, sin más cambios ni flujo neto.
Para medir se usa el termómetro, que aprovecha una propiedad termométrica que cambia con la temperatura, como la altura del líquido. Debe permanecer en contacto hasta lograr el equilibrio térmico con el cuerpo. Se usan tres escalas: Celsius con 0 °C y 100 °C, Kelvin con 273.15 K y 373.15 K, y Fahrenheit con 32 °F y 212 °F para congelación y ebullición del agua. Kelvin es la escala absoluta con cero en 0 K. Se convierten con TK = TC + 273.15, TF = 9/5 TC + 32 y TC = 5/9 (TF - 32).
La ley cero de la termodinámica permite usar el termómetro como tercer cuerpo: si A está en equilibrio con C y B está en equilibrio con C, entonces A y B están en equilibrio entre sí porque tienen igual temperatura. En un termo aislado la temperatura de equilibrio de una mezcla es un promedio ponderado por masas; por ejemplo, 200 g a 80 °C con 300 g a 20 °C llegan a 44 °C, un valor intermedio más cercano al agua fría.