Escalas Termométricas
La temperatura indica qué tan caliente o frío está un cuerpo y, a nivel microscópico, qué tan rápido se mueven en promedio sus partículas. No podemos medirla bien solo con la mano, por eso usamos el termómetro y las escalas termométricas, que son las reglas con números que traducen lo que marca el termómetro a un valor exacto.
Toda escala se construye de la misma forma: se eligen dos puntos fijos que siempre ocurren igual, se marcan en el termómetro y se divide el espacio entre ellos en partes iguales. Casi todas usan la congelación y la ebullición del agua. Cada división es un grado, como cada centímetro en una regla.
Las tres escalas que debes conocer son Celsius, Fahrenheit y Kelvin. Celsius va de 0 °C a 100 °C en 100 partes y es la más usada en ciencia y vida diaria. Fahrenheit va de 32 °F a 212 °F en 180 partes y se usa mucho en Estados Unidos. Kelvin va de 273.15 K a 373.15 K en 100 partes, es la escala del Sistema Internacional, empieza en el cero absoluto y no usa la palabra grado ni valores negativos.
Todas miden lo mismo, solo cambian los números, como medir tu estatura en centímetros o en pulgadas. Por eso se puede convertir entre ellas: entre Celsius y Kelvin solo se suma 273.15 porque sus grados miden lo mismo, y entre Celsius y Fahrenheit se multiplica por 9/5 o 5/9 porque sus grados tienen distinto tamaño. Así, 77 °F equivale a 25 °C y a 298.15 K.