Conclusiones que se desprenden del texto
Una conclusión que se desprende es la idea nueva y escondida que descubres aunque el texto no la diga palabra por palabra. No es repetir ni copiar una frase, es descubrir el mensaje lógico que el texto sugiere. La construyes uniendo lo que el texto sí dice con lo que tú ya sabes del mundo. Si no tiene apoyo directo en el texto, no es una conclusión válida.
Piénsalo como ser detective. El texto te deja huellas y tú no inventas al culpable, lo descubres uniendo huellas + lógica. Para recordarlo usa la fórmula C = D + P, donde C es la conclusión, D son los datos del texto y P es lo que ya sabes. La evidencia es la pista escrita, el dato o ejemplo que sostiene tu idea, y la inferencia es el puente en tu cabeza que conecta esa evidencia con tu experiencia.
Para llegar a ella usa el método en 4 pasos. Primero busca los hechos: lee y subraya qué pasó de verdad, sin opiniones. Segundo busca la relación: qué tienen en común esos hechos y qué causa a qué. Tercero suma lo que sabes: una verdad simple del mundo, como que las bicis no botan humo como los carros. Por ejemplo, en Roca se hicieron 40 km de ciclovías, el uso de bici se triplicó, el smog bajó 25% y hubo menos asma en niños. Al unir todo concluyes que promover la bicicleta mejoró el aire y la salud en Roca.
Toda conclusión debe pasar la prueba de 3 reglas: se apoya en el texto, no lo contradice y no exagera. Es válida si une todos los datos sin inventar, es exageración si va muy lejos como decir que eliminó todas las enfermedades para siempre, y es contradicción si dice lo opuesto como que aumentó la contaminación. Si puedes explicar con qué pistas llegaste a ella, lo hiciste bien.