Concepto de Salud Integral
Estar sano no es solo no tener gripe o una infección. Es sentirte bien en tu cuerpo, en tu mente y con las personas a tu alrededor. Si una de esas partes falla, tu salud no está completa.
La Organización Mundial de la Salud definió en 1948 que la salud es el estado de bienestar completo en lo físico, lo mental y lo social. Bienestar significa sentirse bien y poder funcionar en la vida diaria, no solo sobrevivir. Enfermedad, en cambio, es cuando una parte del cuerpo o la mente deja de funcionar bien y aparecen signos o síntomas como fiebre, dolor o cansancio extremo.
Esa salud tiene tres dimensiones que se sostienen como una mesa de tres patas: física, mental y social. La física es que tu cuerpo tenga energía, la mental es manejar emociones y concentrarte, y la social es relacionarte y recibir apoyo. Si una pata se rompe, la mesa se tambalea. Por eso puedes no tener ningún virus, pero si duermes mal, vives con ansiedad y te aíslas, no estás sano.
La salud no es blanco o negro, sino un continuo que va de salud total a enfermedad grave. Te mueves por esa línea cada día según duermes, comes o te estresas. Tu lugar depende de determinantes como tu biología, tu estilo de vida, tu ambiente y tu sistema sanitario. El caso de Valeria lo muestra: sin infección, pero con 4 horas de sueño, angustia constante y aislamiento, no está sana porque le fallan las tres dimensiones.