Puntos cardinales: tu brújula lógica
Los puntos cardinales son las direcciones fijas que usamos para orientarnos en mapas y problemas de lógica. Son como el GPS de los ejercicios de desplazamiento: te dicen hacia dónde miras, caminas o giras. Si los dominas, ningún recorrido te enredará.
La base es una cruz con cuatro puntos principales. El Norte va arriba y es la referencia principal, el Sur va abajo y es su opuesto, el Este va a la derecha y también se llama Oriente, y el Oeste va a la izquierda y también se llama Occidente o W. Si miras al Norte, tu derecha es el Este y tu izquierda es el Oeste.
Entre cada dos puntos principales hay una dirección intermedia llamada rumbo colateral, ubicada a 45 grados. Son cuatro: Noreste arriba a la derecha, Noroeste arriba a la izquierda, Sureste abajo a la derecha y Suroeste abajo a la izquierda. Junto con los cuatro principales forman las ocho direcciones de la rosa de los vientos.
Para resolver problemas se usan tres reglas de oro: el Norte manda y se dibuja arriba, los opuestos están a 180 grados y los perpendiculares a 90 grados, y girar cambia la flecha que miras. Girar a la derecha es sentido horario y a la izquierda es antihorario. Una vuelta completa son 360 grados, 90 grados es un cuarto de vuelta, 180 grados es media vuelta al opuesto y 45 grados es medio cuarto. El método infalible es dibujar la cruz, avanzar flecha por flecha y al final responder si piden posición respecto al inicio o hacia dónde se mira.