Mapa Mental de las Mezclas
Una mezcla es la unión física de dos o más sustancias sin que se transformen en algo nuevo. No hay reacción química, por eso cada parte sigue siendo lo que era y siempre se puede separar. Es como una fiesta de disfraces: cada persona se disfraza, pero por dentro sigue siendo la misma.
Toda mezcla cumple tres rasgos obligatorios. Tiene composición variable, porque puedes poner más o menos de cada ingrediente como en un café cargado o suave. Conserva las propiedades de sus componentes, como lo salado de la sal o lo magnético del hierro. Y se separa por métodos físicos como filtrar, decantar o evaporar, sin romper moléculas. Además, la masa total siempre se suma: m_mezcla = m_A + m_B.
Existen dos grandes tipos según las fases. Una fase es cada parte uniforme separada por un borde. La mezcla homogénea o solución tiene una sola fase y es uniforme en todo punto, como el aire o el agua con sal. Tiene solvente, el más abundante que disuelve, y soluto, el menos abundante que se disuelve. La mezcla heterogénea tiene dos o más fases y no es uniforme, como la ensalada o el agua con aceite.
Las heterogéneas se dividen por el tamaño de partícula. La mezcla grosera tiene partículas grandes que se separan solas. La suspensión tiene partículas flotando que con el tiempo se asientan, como agua con harina. El coloide es intermedio, con partículas tan pequeñas que no se asientan pero dispersan la luz, como leche, mayonesa, niebla o gelatina. El truco para reconocerlo es el efecto Tyndall: al pasar un láser se ve el camino de luz en el coloide, pero no en la solución verdadera.