Traslación de Figuras: Deslizar sin Deformar
La traslación es deslizar una figura sin girarla, sin voltearla y sin deformarla. Imagina que empujas una silla sobre el piso sin girarla: cambia de lugar, pero sigue mirando al mismo lado y con el mismo tamaño. Todos sus puntos se mueven la misma distancia, en línea recta y hacia el mismo lado.
Para que sea una traslación de verdad deben cumplirse tres condiciones a la vez: misma distancia, misma dirección y mismo sentido. La figura inicial se llama preimagen y la figura final se llama imagen, cuyos puntos se nombran con comilla, por ejemplo A se vuelve A'. Si un punto se mueve más que otro o gira, ya no es traslación.
El movimiento se describe con el vector de traslación (a, b), que son las instrucciones del deslizamiento. La componente a mueve en horizontal sobre el eje x: positivo a la derecha y negativo a la izquierda. La componente b mueve en vertical sobre el eje y: positivo hacia arriba y negativo hacia abajo. Por ejemplo, el vector (3, -2) significa 3 pasos a la derecha y 2 pasos hacia abajo.
En el plano cartesiano trasladar es solo sumar con la fórmula T(a,b)(x,y) = (x+a, y+b). Para trasladar una figura completa se trasladan solo sus puntos importantes, como los vértices, y luego se unen en el mismo orden. La imagen resulta congruente con la preimagen: solo cambia la posición, mientras se conservan forma, tamaño, ángulos, orientación, área, perímetro y paralelismo.