Culturas antiguas de Oriente
Las primeras grandes civilizaciones nacieron en Oriente, junto a ríos grandes como el Tigris, el Éufrates, el Nilo, el Indo, el Ganges y el Río Amarillo. Sin río no había cosecha, sin cosecha no había sobra de comida, y sin sobra no había ciudades, escribas ni reyes. Quien controlaba el agua controlaba la comida, el trabajo y a la gente, y así nacieron los impuestos, los ejércitos, las leyes y los reyes.
Mesopotamia fue la primera de todas, tierra entre ríos donde surgieron ciudades-estado teocráticas como Ur y Uruk. Allí los sumerios inventaron la escritura cuneiforme, la rueda y el ladrillo, los babilonios con Hammurabi crearon el primer código famoso de ojo por ojo, y los asirios formaron un ejército brutal y la biblioteca de Nínive. Egipto fue el regalo del Nilo, que cada año dejaba limo fértil; gobernado por el faraón-dios, creó los jeroglíficos, el papiro, la momificación, las pirámides de Giza y el calendario de 365 días.
Pueblos pequeños tuvieron ideas gigantes. Los fenicios de Tiro y Sidón no hicieron imperio territorial, sino colonias comerciantes como Cartago, y crearon el alfabeto de 22 signos del que viene nuestro abecedario. Los hebreos en Palestina crearon el monoteísmo en Yahvé, con la Torá, la Biblia y los Diez Mandamientos.
Los persas con Ciro y Darío formaron el imperio más grande de su tiempo, dividido en satrapías tolerantes, con Camino Real, correo y moneda dárico. India creció junto al Indo y Ganges con castas, hinduismo, budismo y el número cero. China creció junto al Río Amarillo y Azul con dinastías como Shang y Zhou, las enseñanzas de Confucio y Lao Tsé, y los inventos del papel, la seda, la brújula, la pólvora y la Gran Muralla.