Múltiplos y Submúltiplos de Longitud
Medir todo solo con el metro es incómodo porque a veces queda enorme y a veces queda diminuto. Por eso existen unidades hermanas más grandes y más pequeñas que avanzan de 10 en 10, como los billetes grandes y los céntimos frente a la moneda de un sol.
El metro (m) es la unidad base para medir longitudes. Los múltiplos son sus versiones grandes y sirven para distancias largas: decámetro (dam) vale 10 m, hectómetro (hm) vale 100 m y kilómetro (km) vale 1000 m. Los submúltiplos son sus versiones pequeñas y sirven para objetos chicos: decímetro (dm) es la décima parte, centímetro (cm) es la centésima parte y milímetro (mm) es la milésima parte del metro.
Toda la familia se relaciona con el metro mediante potencias de 10. Hacia arriba tenemos 10 a la 1, 10 a la 2 y 10 a la 3. El metro es 10 a la 0. Hacia abajo tenemos 10 a la -1, 10 a la -2 y 10 a la -3. El prefijo que va delante de la palabra metro, como kilo, hecto o mili, avisa cuánto más grande o más chico es.
Para convertir no hay que memorizar todo, solo se usa la escalera del 10. Se ordenan las unidades de mayor a menor: km, hm, dam, m, dm, cm, mm. Cada paso a la derecha multiplica por 10 y cada paso a la izquierda divide entre 10. Si das n pasos, multiplicas o divides por 10 a la n. Por ejemplo, de 2,5 km a cm hay 5 pasos a la derecha, por eso se multiplica por 100000 y da 250000 cm.