Australopithecus: el mono del sur que se puso de pie
El Australopithecus, que significa mono del sur, fue un género de homininos que vivió exclusivamente en África entre hace 4,2 y 1,2 millones de años. No era aún un humano como nosotros ni solo un mono, sino un intermedio evolutivo que marcó el paso entre trepar árboles y caminar siempre erguidos. Durante unos 2,2 millones de años fue el hominino dominante en África.
Su gran novedad fue el bipedismo habitual, es decir, caminar casi siempre en dos piernas. Esto se comprueba por el foramen magnum adelantado, la pelvis corta y ancha, la rodilla en ángulo y el pie con arco sin dedo oponible. Las huellas de Laetoli en Tanzania, de hace 3,7 millones de años sobre ceniza volcánica, son la prueba más clara de esta marcha erguida.
A pesar de caminar como nosotros, conservaba un cuerpo antiguo: cerebro pequeño de 350 a 550 cm3 frente a los 1350 cm3 actuales, cara con fuerte prognatismo, estatura de 1,0 a 1,5 m, peso de 30 a 50 kg y marcado dimorfismo sexual. Sus brazos largos con dedos curvos muestran que aún trepaba para dormir seguro.
Sus especies más famosas son A. anamensis, el más antiguo; A. afarensis, con el esqueleto de Lucy hallado en 1974 en Etiopía; A. africanus, con el Niño de Taung hallado en 1924 en Sudáfrica; y los tardíos A. sediba y A. garhi. Su lección clave es que primero cambió la locomoción y mucho después creció el cerebro, abriendo el camino al género Homo.