Gastos Públicos
Los gastos públicos son todo el dinero que desembolsa el Estado para que el país funcione. Se realizan según el presupuesto público, que es la lista anual de ingresos y gastos del país. Es como el fondo común de una familia para pagar luz, comida y colegio, pero en grande, juntado sobre todo con impuestos.
Sirven para tres tareas esenciales: dar servicios básicos como colegios, hospitales, agua y seguridad; ayudar a quien más lo necesita con becas, pensiones y bonos; y construir el futuro con puentes, carreteras y represas. Sin este gasto, cada persona tendría que pagarse todo sola, lo que sería más caro e injusto.
Para estudiarlos se dividen en tres tipos: el gasto corriente para el funcionamiento diario, el gasto de capital o inversión para crear obras duraderas, y las transferencias como ayudas sin contraprestación directa. La suma de los tres forma el gasto total con la fórmula G = G corriente + G capital + Transferencias.
Para saber si el Estado gasta mucho no basta mirar la cantidad, se compara con el tamaño del país medido por el PBI y con lo que ingresa por impuestos. Con la fórmula D = G - T se obtiene el resultado: si el gasto supera al ingreso hay déficit, si es menor hay superávit, y si son iguales hay equilibrio.