Criterios del aprendizaje
El aprendizaje se reconoce cuando hay un cambio en la conducta que es relativamente permanente y que nace de la experiencia. Criterio significa requisito para reconocer algo, como una lista de control, y conducta es todo lo que haces, dices, piensas o sientes y que se puede ver o medir. No basta con hacer algo nuevo una vez: debe durar y debe venir de practicar o vivirlo.
El primer criterio exige un cambio: lo que haces después (B) debe ser distinto de lo que hacías antes (A), es decir A ≠ B. Este cambio puede ser visible, como montar bicicleta sin caerte, o invisible pero real, como entender un tema aunque aún no lo expliques. A eso se le llama cambio en el potencial, entendido como capacidad guardada para actuar después.
El segundo criterio pide que el cambio sea relativamente permanente, o sea que dure en el tiempo y no se borre en segundos. No significa eterno: puedes olvidar detalles, pero lo esencial queda. Repetir un número por 10 segundos para dictarlo no es aprendizaje, pero recordar cómo sumar fracciones meses después sí lo es.
El tercer criterio exige que el cambio venga de la experiencia: lo que vives, practicas, entrenas u observas, con repetición, error y corrección. Por eso no es aprendizaje si el cambio viene de la maduración, que es el crecimiento natural del cuerpo por la edad como cuando un bebé se sienta, ni de estados temporales como el sueño, la fiebre o el alcohol. La fórmula del tema es Experiencia → Cambio duradero, y solo si se cumplen los tres criterios juntos, como en el caso de Valeria que observó, practicó 4 veces y ahora cocina bien cada semana, podemos decir que sí hubo aprendizaje.